“El deporte tiene el poder de
cambiar el mundo, la capacidad para inspirar a la gente, la cualidad de unir a
los pueblos de una manera extraordinaria y sin paralelo. El deporte le habla a
las personas en un lenguaje que todos entienden”.
Nelson Mandela
Así como los ojos son la ventana del
alma, el deporte es la ventana de una sociedad. Basta con observar la calidad y
organización de las ligas profesionales de un país para saber si son potencias
mundiales, países sub-desarrollados, tercermundistas o marginales. Estados
Unidos, por ejemplo, refleja su posición de potencia mundial en sus ligas
deportivas profesionales: National
Football League (NFL), National
Basketball Association (NBA) y la Major
League Baseball (MLB); las tres catalogadas entre las mejores ligas del
mundo por su organización y calidad, lista en la que se incluye la Barclay´s Premier League de Inglaterra;
ésta última de futbol, tema central del presente blog.
El Credo del Futbol
no trata de explicar historia del deporte, tampoco analiza profundamente los
pormenores del juego; se trata de un proyecto que pretende transmitir esa
pasión que sienten los aficionados al deporte más hermoso del mundo, como dice
el buen Luis Omar Tapia, y también es un intento de mostrar a sus críticos que
el futbol no es sólo un juego de 11 contra 11 para ver quien mete más veces un
balón en una portería, es mucho más que eso. Es una forma de vida que engloba
aspectos culturales, socio-económicos, prejuicios, racismo y una larga lista de
comportamientos inherentes al ser humano; es un fiel reflejo del comportamiento
e idiosincrasia de una sociedad y, en algunos casos, se trata de una religión.
El juego sucede en la cancha y en la mente del público, El Credo del Futbol pretende situarse a
la mitad de este cruce; el nombre alude a los componentes religiosos del juego.
Nuestro interés ha sido captar la pasión por el juego, además de tratar de
explicar el porqué de dicha pasión; enamorar al lector de este maravilloso
deporte llamado futbol.
El juego ha sido una fuente de exaltación y dolor, identidad
y cultura, durante más de un siglo en Europa y Latinoamérica –territorios donde
se vive con mayor pasión–. A lo largo de 120 años de historia, ha sido capaz de
cautivar a millones de personas, muchas de las cuales han construido sus vidas
alrededor de él en forma ritual y elevándolo a la categoría de culto.
Aun cuando este deporte es una industria multimillonaria en
todo el mundo, el juego tiene todavía más elementos religiosos que comerciales.
El bienestar social creado por el futbol es más grande que las ganancias
económicas que genera y ésta peculiaridad lo convierte en una industria
extraordinaria.
Porque el futbol es como la vida misma: lleno de traiciones
y engaños, de injusticias y atrocidades, pero también de milagros, de momentos
divinos en donde David vence a Goliat, el pobre doblega al rico, el humilde
campesino se convierte en noble caballero, donde la esperanza nunca muere,
donde no hay lugar para la lógica y nada está escrito… donde todo puede pasar.
