03 marzo 2014

Charla Técnica

“El deporte tiene el poder de cambiar el mundo, la capacidad para inspirar a la gente, la cualidad de unir a los pueblos de una manera extraordinaria y sin paralelo. El deporte le habla a las personas en un lenguaje que todos entienden”.
Nelson Mandela

Así como los ojos son la ventana del alma, el deporte es la ventana de una sociedad. Basta con observar la calidad y organización de las ligas profesionales de un país para saber si son potencias mundiales, países sub-desarrollados, tercermundistas o marginales. Estados Unidos, por ejemplo, refleja su posición de potencia mundial en sus ligas deportivas profesionales: National Football League (NFL), National Basketball Association (NBA) y la Major League Baseball (MLB); las tres catalogadas entre las mejores ligas del mundo por su organización y calidad, lista en la que se incluye la Barclay´s Premier League de Inglaterra; ésta última de futbol, tema central del presente blog.
   El Credo del Futbol no trata de explicar historia del deporte, tampoco analiza profundamente los pormenores del juego; se trata de un proyecto que pretende transmitir esa pasión que sienten los aficionados al deporte más hermoso del mundo, como dice el buen Luis Omar Tapia, y también es un intento de mostrar a sus críticos que el futbol no es sólo un juego de 11 contra 11 para ver quien mete más veces un balón en una portería, es mucho más que eso. Es una forma de vida que engloba aspectos culturales, socio-económicos, prejuicios, racismo y una larga lista de comportamientos inherentes al ser humano; es un fiel reflejo del comportamiento e idiosincrasia de una sociedad y, en algunos casos, se trata de una religión.
   El juego sucede en la cancha y en la mente del público, El Credo del Futbol pretende situarse a la mitad de este cruce; el nombre alude a los componentes religiosos del juego. Nuestro interés ha sido captar la pasión por el juego, además de tratar de explicar el porqué de dicha pasión; enamorar al lector de este maravilloso deporte llamado futbol.
   El juego ha sido una fuente de exaltación y dolor, identidad y cultura, durante más de un siglo en Europa y Latinoamérica –territorios donde se vive con mayor pasión–. A lo largo de 120 años de historia, ha sido capaz de cautivar a millones de personas, muchas de las cuales han construido sus vidas alrededor de él en forma ritual y elevándolo a la categoría de culto.
   Aun cuando este deporte es una industria multimillonaria en todo el mundo, el juego tiene todavía más elementos religiosos que comerciales. El bienestar social creado por el futbol es más grande que las ganancias económicas que genera y ésta peculiaridad lo convierte en una industria extraordinaria.
   Porque el futbol es como la vida misma: lleno de traiciones y engaños, de injusticias y atrocidades, pero también de milagros, de momentos divinos en donde David vence a Goliat, el pobre doblega al rico, el humilde campesino se convierte en noble caballero, donde la esperanza nunca muere, donde no hay lugar para la lógica y nada está escrito… donde todo puede pasar.

George Rico