Algo que nunca pensé llegaría a ver
era la salida de Alex Ferguson del banquillo red, me parecía una situación irreal, inimaginable; sin embargo ese
día llegó. El miércoles 8 de mayo se dio la noticia que cimbró el mundo, por lo
menos deportivo.
Antes de continuar me gustaría
aclarar que el objetivo de la presente columna es meramente reseñar esta
atípica y casi inigualable hazaña, no se pretende hacer un recuento de sus
logros ni contar biografías, para eso hay múltiples notas que han surgido
asiduamente en los últimos días.
Casi 27 años de dirigir a uno de los
tres equipos más poderosos del mundo y, hasta hace un año el club más valioso
del mercado, han llegado a su fin. El técnico escocés colgará el silbato al
término de su partido número mil 500 ante West Bromwich, el cual sellará una
temporada en la que el United “sólo”
logró ganar la Premier League.
En lo particular, pienso que su
retiro debió sellarse en el año 2008, cuando los Red Devils se alzaron con liga, Champions
y Mundial de Clubs, siendo considerados el mejor equipo del mundo en ese
momento. Sin embargo Fergie siguió
otros cinco años, cosa que se agradece por aficionados como yo.
Quizá mi opinión carezca de
objetividad para algunos por ser hincha del Manchester United, a pesar de ello
me aventuro a decir que sir Alex está entre los tres mejores DT en la historia
del futbol mundial, sino es que el mejor. Siempre será complicado, imposible
diría yo, unificar al mejor en cualquier disciplina; pero absolutamente nadie
podrá negar que Ferguson está en el top,
en la élite de figuras futbolísticas a lo largo de los más de cien años de
historia que tiene éste deporte (englobando futbolistas, DT´s, directivos,
personajes, etc.).
Muestra de lo que acabo de señalar
está la estatua inaugurada, este mismo año, a las afueras de Old Traford (un
reconocimiento muy al estilo inglés y que, particularmente, resulta sumamente
emocionante y debería tomarse más en cuenta en México), además de nombrar un
palco en su nombre y cambiar la leyenda de “Old Traford” que fungía en la parte
superior de dicho estadio por el de “Sir Alex Ferguson Stadium”, algo realmente
digno y plausible, ya que se juega con el engagement
y feeling de los consumidores (fans).
Fergie
se fue, ya no estará, por lo menos en el banquillo, y su impacto se ha dejado
notar en apenas dos días (a tal grado que las acciones del Manchester United se
desplomaron un 3.14% tras el anuncio de su retiro). Además de generar numerosas
reacciones por distintas vías, entre ellas de David Beckham, con quien se
presumía Ferguson tuvo problemas dentro del vestidor, y que, a pesar de ello,
plasmó todo el afecto que tiene para con su otrora entrenador, a quien
consideró como un padre durante su adolescencia.
Se especulan varias cosas de lo que
sucederá a continuación: su sucesor (que ya se oficializó será David Moyes), el
asunto de la salida de Rooney (quien pidió su transfer request y fue rechazada), el papel que desarrollará en el
club como manager y embajador, e
incluso (el más irrelevante de todos en mi opinión) el futuro del Chicharito en
el club.
Lo único seguro, además de la
contratación de Moyes, es que sir Alex se dedicará a “conocer el mundo” junto a
su esposa, un sueño que la mayoría de los mortales tiene.
Como hincha del club, pero más aún,
como amante del futbol, me atrevo a tirar mis pronósticos:
a) Es
seguro que Rooney hará todo de su parte por salir del club (dado que Ferguson
seguirá tomando decisiones en el club y tuvo problemas legales con David
Moyes), sin embargo veo poco probable que salga del club este verano (debido a
que existen pocos clubs que pueden pagar tanto su traspaso como su salario).
b) Fergie seguirá, sino tomándolas, sí
influyendo en decisiones con respecto al manejo del club, además que se
dedicará, como su posición de embajador lo sugiere, a mejorar y entablar nuevas
relaciones sociales y comerciales de la marca Manchester United.
c) El
ManU vivirá una etapa de transición,
pese a que David Moyes es un gran técnico, habrá cambios en la preparación y
táctica de juego (si bien no drásticos, serán cambios al fin y al cabo) y esto
conllevará (más aun si se confirma el regreso de Mourinho al Chelsea y el
dominio del Bayern a nivel europeo) a un periodo sin títulos, lo cual no deberá
ser considerado como “crisis” y podría extenderse a tres o cuatro años.
Su retiro duele, duele como seguidor
pero sobre todo duele como futbolero, porque es una pérdida inconmensurable (al
igual que cuando se retiró Pelé, Maradona, Zidane y Ronaldo). Siempre quedará
plasmada en nuestra memoria la imagen del hombre “cara de perro”
invariablemente masticando chicle y reclamándole a los árbitros. ¡¡¡Glory glory sir Alex!!!
