11 septiembre 2011

Orquesta Desafinada

¡8 – 2! Indicaba el marcador en la sagrada cancha de Old Trafford, y enfrente un archirrival: el Arsenal, uno de los tres equipos con los que el United no puede permitirse perder, ni siquiera empatar. Sí, ¡8 – 2! Tres de Rooney, dos de Young (uno de ellos golazo), uno de Welbeck, otro de Nani y uno más de Park.
En el Teatro de los Sueños el Arsenal vivió una verdadera pesadilla. Las repercusiones no se hicieron esperar e inmediatamente, el conjunto de Londres aprovechó los últimos días de la ventana de transferencias para fichar a ¡cinco! Elementos en tres días. Que porqué me sorprende, pues porque el Arsenal no es de los equipos que realizan compras de pánico, como suele llamárseles.
Esto debido, no solamente por la estrepitosa e histórica goleada (el Arsenal nunca había recibido ocho goles en su historia) sino también a la salida de jugadores estandartes en las últimas temporadas: Cesc Fábregas al Barcelona y Samir Nasri al Manchester City. Además de las partidas de Emmanuel Eboué (al Galatasaray) y Gaël Clichy (también al City).
Arséne Wenger se vio obligado a contradecir su filosofía a la hora de fichar (lo cual me satisface y alegra) que consistía en comprar jugadores jóvenes, de no más de 21 años para pulirlos. Así, llegaron Per Mertesacker (26), André Santos (28), Mikel Arteta (29), Yossi Benayoun (31) y Park Chu-Young (26). Todos superando ampliamente el rango de edad que comúnmente tienen los refuerzos de Los Gunners, lo que me parece sumamente interesante.
Ya que esto puede propiciar a la madurez deportiva que requiere el conjunto de Wenger, aunque cabe mencionar que exceptuando a Mertesacker y Benayoun ninguno cuenta con amplio roce en torneos europeos (llámese Champions League o Europa League), pero aún así todos han jugado más que la media de los jóvenes jugadores del Arsenal.
Me gustaría destacar el caso de Mikel Arteta, quien es un verdadero jugadorazo y si bien, el español no es conocido mundialmente, en la Premier ha dado cátedra y se ha cansado de demostrar lo buen jugador que es, pese a pasar desapercibido en su país natal, sin embargo un punto en contra son las constantes lesiones que suele sufrir.
Vamos a ver qué pasa con este nuevo experimento que está realizando Wenger con La Orquesta Sinfónica de Londres, que no ha ganado nada desde la Copa del ya lejano 2005, puede que estos seis años de sequía hayan influido para que Arséne pensara en cambiar su filosofía a la hora de fichar. Desde mi punto de vista es una apuesta interesante, aunque dudo que esta temporada logren hacer algo importante. Sin embargo soy de la idea de que el francés debe dejar el banquillo del Arsenal, un cambio de aires sería lo mejor para ambas partes.