Tras los resultados de la UEFA Champions League en la vuelta de los octavos de final puedo sacar varias conclusiones. La primera es el claro declive del Calcio italiano tras la eliminación del AC Milan y el AS Roma, ya que mientras il Diávolo fue incapaz de marcarle gol al Tottenham en 180 minutos, la loba se llevo media docena por parte del sorprendente Shakhtar.
Y es que ambas escuadras italianas (a las que se les sumará el Inter la próxima semana) se mostraron desordenadas e incluso sucias, sobre todo por parte de los giallorossi, pero me gustaría destacar a las escuadras que avanzaron: Tottenham Hotspur y Shakhtar Donetsk. Ambos conjuntos están desarrollando un juego vistoso y bien organizado y, a pesar de que el Shakhtar ganó la última edición de la extinta copa UEFA, son equipos que no cuentan con una historia ganadora como los gigantes europeos.
Sin embargo, han formado plantillas respetables, por parte de los ingleses nos encontramos con Rafael Van der Vaart, quien fuera desechado por el Real Madrid y ha rendido a borbotones en la escuadra que dirige Harry Redknapp, tanto anotando goles como poniendo pases y generando juego. Además de contar con Gareth Bale y Aaron Lennon, quienes son unos auténticos demonios por las bandas y se han convertido en el deseo de varios grandes europeos. Y si a esto le sumamos el talento innato del croata Luka Modric en la mitad de la cancha y la capacidad de definición de Peter Crouch y Jermaine Defoe nos encontramos con un equipo sumamente vertical y muy vistoso.
Del lado de los ucranianos nos encontramos con un grupo de brasileños que ayudan al desarrollo de un juego verdaderamente vistoso y espectacular, que no recibe la atención que se merece porque sus colores son naranja y negro y no el blaugrana por el que lastimosamente se deja llevar la gente, los protagonistas: Willian, Jadson, Douglas Costa y Luiz Adriano, a quienes se les suma el ariete croata-brasileño Eduardo da Silva, quien fue más conocido en el Arsenal por su impresionante lesión que por su desempeño en la cancha, y el zaguero central Dmytro Chygrynskiy, de pasado efímero en el Barcelona. Sin contar a su capitán y hombre importantísimo en la media cancha de los mineros: el croata Darijo Srna.
Para muchos ha sido una sorpresa la clasificación de estos equipos, para algunos una grata revelación, pero para un servidor es un claro reflejo de que no hay seguimiento del futbol europeo en su totalidad, más allá de los colosos europeos hay equipos que realmente juegan bien al futbol, no todo es Barcelona, Real Madrid, Manchester, Chelsea, etc. No, hay más equipos y estos dos, junto con el Schalke que también clasificó y sobre el cual hablaré en otra publicación, son una clara muestra de que la mercadotecnia influye muchísimo en el mundo del futbol.

