Imaginemos la siguiente escena: vamos
en nuestro auto con nuestro pequeño hijo de cinco años en el asiento trasero,
vamos pensando en cualquier cosa cuando de pronto, el muchacho nos voltea a ver
e inocentemente pregunta “papá, ¿por qué somos del Atleti?”, haciendo referencia al equipo de futbol del que somos
aficionados desde que tenemos memoria y cuyo cariño y amor le hemos inculcado a
nuestro hijo. ¿Qué responder? ¿Acaso sabemos siquiera nosotros la respuesta?
¿Alguna vez nos lo hemos preguntado nosotros mismos? ¿Alguna vez lo hemos
pensado por lo menos?
La escena anterior se trata del
famoso spot para televisión realizado por la agencia Sra. Rushmore, sacado al
aire como campaña de publicidad del Atlético de Madrid para la temporada
2001-02, que era el segundo año del club en la Segunda División española, el
peor momento en la historia del equipo.
Enseguida, la mayoría de los
aficionados al club, por no decir todos, se sintieron identificados con la
escena, más por la perplejidad reflejada por el padre al quedarse sin palabras
ante el cuestionamiento del pequeño. Acto seguido aparecía la leyenda “No es fácil de explicar”,
lo que redondeaba el sentimiento.
Miguel García Vizcaíno, director
creativo de Sra. Rushmore y responsable del spot, se identifica como un fiel
seguidor del cuadro Colchonero, razón quizá, por la cual logró plasmar el
sentir de miles y miles de hinchas al respecto de su pasión hacia el equipo de
sus amores. “Nosotros se lo preguntamos a nuestros padres, y ellos a nuestros
abuelos”, declaraba el creativo en un reportaje realizado por la cadena Canal+.
Se trata de una pregunta para reflexionar más que para responder.
El spot resume la historia de un
club que siempre ha estado ligado a las palabras “sufrimiento” e “ilusión”. Impulsado
por un grupo de estudiantes vascos que decidieron unirse para fundar un nuevo
club que compitiera con el más noble e impecable talento deportivo, nació el
Athletic Club de Madrid, el 26 de abril
de 1903.
Se trata de un equipo que ha crecido
a la sombra del Real Madrid, su vecino y más grande y odiado rival. Un equipo
que se ha caracterizado por tener breves etapas gloriosas y larguísimas rachas
de sequía y tristezas. Un equipo cuyos seguidores parecieran preferir el
sufrimiento sobre la victoria. Un equipo acostumbrado a las tragedias, a los
errores y a la mala suerte.
Su mejor etapa fue en la década de
los setentas, donde ganó seis títulos oficiales, entre los que destacan tres
ligas. Sin embargo, lo más recordado de aquella época no son las victorias,
sino una derrota: la final de la Copa de Europa (ahora Champions) ante el Bayern en 1974, la única final de dicho torneo
disputada por el Atleti antes de la
de Lisboa jugada la semana pasada. Se dice que a partir de ese partido, la
historia de los Colchoneros cambió.
El partido terminó empatado a cero
goles en tiempo regular, por lo que debió jugarse una prórroga. En dicha
instancia, Luis Aragonés adelantó al cuadro español, ventaja que parecía sería
suficiente para lograr su primer título en la competencia y un prometedor
futuro europeo; sin embargo, el destino tenía otros planes. A falta de 30
segundos para el final, el alemán Georg Schwarzenbeck empató el encuentro con
un disparo de larga distancia, resultado que obligó a jugar un partido de
desempate. Dicho encuentro terminó con una goleada de 4-0 a favor del conjunto
teutón.
Muchos le atribuyen la mala suerte
que ha rondado al equipo durante los últimos 40 años a ese gol en el último
minuto. Y es que a partir de ahí y hasta 2010 (36 años) el club sólo obtuvo
ocho títulos –la mayoría copas del rey– y un sinfín de tragedias con el mismo
corte dramático, incluyendo el descenso de la temporada 1999-2000; siendo lo
peor para los aficionados la sequía de 14 años sin ganar título alguno (entre
1996 y 2010).
El título que terminó con aquella
mala racha fue la Europa League 2010,
siendo las estrellas los sudamericanos Diego Forlán y Sergio Agüero; seguido a
dicho título vinieron dos Supercopas Europeas (2010 y 2012) y otra Europa League (2012), de la mano de otra
figura sudamericana: Radamel Falcao
García. La meta ahora era terminar con la sequía de títulos nacionales, cosa
que sucedió en 2013 con la conquista de la Copa del Rey ante su odiado rival,
el Real Madrid.
Sin embargo, la mejor temporada que
han tenido en los últimos 40 años ha sido la más reciente, la 2013-14; pues
lograron obtener el título de liga después de 18 años de no hacerlo. Título que
vale aún más al habérselo ganado a dos gigantes del futbol moderno (Real Madrid
y Barcelona), tanto deportiva como económicamente hablando. Estamos hablando de
dos equipos que le doblan el valor de su plantilla a los Colchoneros y tienen
quizá diez veces más presupuesto que ellos.
La final de Champions ante el Real Madrid parecía la cereza del pastel para una
temporada inolvidable, sin embargo, la historia fue diferente. Se revivieron
viejos fantasmas del pasado, mismos que parecían haberse olvidado en el seno del
cuadro rojiblanco. La historia parecía repetirse, el escenario nos trasladaba
40 años antes, sólo cambiaba el campo y los protagonistas.
El Atleti llegaba al minuto 90 con el resultado 1-0 a su favor gracias
a una anotación del uruguayo Diego Godín –curioso, otro sudamericano– y parecía
sería campeón, rompiendo de una vez por todas esos estigmas y ataduras que le
ligaban a la tragedia. En tiempo de compensación, a falta de dos minutos del
final, el madridista Sergio Ramos conectó un cabezazo certero que metió por la
garganta todos los gritos de victoria y felicidad que ya saboreaban los
Colchoneros, y los cambió por las ya acostumbradas y bien conocidas lágrimas de
tristeza.
Era todo, el partido se fue a
tiempos extra pero ya todos conocíamos la historia. Uno, dos, y hasta tres
golpes más vinieron a herir un ya curtido corazón de hincha adolorido. El
castigo parecía demasiado, justo como hace 40 años, cuatro goles que le
mostraban su destino a una afición acostumbrada a la ilusión, al dolor y al
sufrimiento. Una vez más parece que un resultado marcará el futuro del equipo,
si es que se tenían dudas sobre el mismo. Una vez más el Atlético perdió en el
último minuto. Una vez más un niño le preguntará a su padre: “¿Por qué somos
del Atleti?”
Link del spot: http://youtu.be/8CWQEcs5R7g
