06 agosto 2011

Good Bye Scholes

676 partidos defendiendo los mismos colores, 17 años trabajando para el mismo jefe, 17 temporadas estando a la sombra de los Beckham, los Giggs, los Van Nistelrooy, los Ronaldo y los Rooney. Así se puede resumir la carrera de Paul Scholes, el Colorado, quien se despidió  oficialmente de las canchas el día de ayer viernes 5 de agosto en el mítico Old Trafford ante el otrora orgullo de la NASL, el New York Cosmos.
Si bien la mayor pérdida futbolística de este año lo ha sido el Gordo Ronaldo, le sigue en segundo lugar el Colorado Scholes, uno de los mejores mediocampistas que ha dado la Isla, y me animo a decir que el mundo del fútbol. Tal vez no haya sido el más espectacular, el más técnico ni el más mediático, pero sí el más disciplinado, ordenado tácticamente y todo pundonor mediocampista que haya visto en mis cortos ocho años que llevo viviendo en esta galaxia llamada fútbol.
Pocos jugadores de la era moderna suelen pasar toda su vida futbolística en el club que los vio nacer, y menos aún si siempre viven a la sombra de otros jugadores como le pasó a Scholes, integrante de la famosa clase del 92 del Manchester United, también conocida como los Fergie Boys, entre los que se encontraban, además de Scholes: David Beckham, Ryan Giggs, Nicky Butt y los hermanos Neville (Gary y Phil).
Scholes lo ganó prácticamente todo en el ManU
·         10 Premier League
·         5 Community Shields (supercopas)
·         3 FA Cup
·         2 Carling Cup (copa de la liga)
·         2 Champions League
·         1 Copa Intercontinental
·         1 Mundial de Clubes
Sumando 24 títulos en 17 años de carrera, además de marcar 150 goles en 676 partidos. En cuanto a la selección inglesa sus números son menos espectaculares: 14 goles en 66 partidos, aunque no es de extrañarse dado que los jugadores ingleses se caracterizan por bajar notablemente su rendimiento en la selección.
Scholes, quien inició como delantero pero se fue acomodando mejor primero como media punta y luego como medio, se caracterizó aparte de su disciplina y orden táctico, por un potente disparo de media y larga distancia, además de su dureza para recuperar el balón y su claridad para distribuirlo por todo el eje de ataque. Quizá lo único que se le puede reclamar, siendo exigentes, es que a veces perdía la cabeza y se hacía expulsar tontamente.
Colorado, como hincha del Manchester United no me queda más que llorar tu partida y agradecerte por haber dedicado la mitad de tu vida al club, gracias por todas las alegrías que nos diste en estos 17 años, gracias por esos golazos impresionantes y por ablandar a los contrarios. Está de más decir que ya eres una leyenda Red Devil y esperemos verte algún día en el banquillo como DT.
¡Gracias por todo Colorado!